2ª Etapa
29 de Abril del 2004
La cabeza y todos los huesos me duelen. He descansado muy mal. El agotamiento se está apoderando de mi cuerpo. Doy de comer a los caballos, quedan todavía 7 potros por atrapar y capar, pero hoy cambiamos la táctica, ya que la lluvia hace muy resbaladizo el terreno y no nos permite clavar bien los pies y hacer fuerza para frenar los potros en cuanto estos se ven atrapados por el nudo corredizo de la cuerda.
Cogemos a la yegua para que una vez más haga de guía, todos los potros la siguen. Los conducimos a dos boxes de grandes dimensiones, aquí los encerramos, y desde lo alto del boxe Manel y El Marqués se dedican a poner la cabeza uno por uno, y así poder inyectarles la anestesia.
Yo debo desplazarme a Puigerdà para conectarme a internet y solucionar diferentes cuestiones relacionadas con sponsor y posibles clientes.
La fiebre empieza a afectarme, al mediodía debo acostarme, la temperatura ha subido notablemente. Estoy muy preocupado por Ottawa. Hacia las 15.00 horas quedo totalmente dormido, con temblores, un dolor terrible de riñones, y una sensación terrible de humedad y frío. Manel se preocupa para facilitarme calor. Me quedo dormido hasta el día siguiente.