2ª Etapa
23 de Abril del 2004
6.30 horas. Me levanto como cada día a las 6.30 y me voy a controlar a los animales. El caballo, la mula, y tres yeguas que compartían campo con ellos han desaparecido. Compruebo las cuerdas mis animales. Están en perfecto estado, excepto el mosquetón de la mula que ha sido serrado a conciencia. La primera reacción es de nervios e impotencia. No me cabe en la cabeza que me hayan robado el caballo y la mula. Voy arriba y debajo de los campos, de la montaña, pero sin rumbo, simplemente es moverme, así creo que estoy haciendo algo para solucionar el problema. No puede ser que cada día tenga que afrontar tantos contratiempos. Pienso en abandonar. Mi capacidad de reacción está llegando a sus límites. Pero de repente decido detenerme y pensar que cinco animales no son fáciles de robar, ni de esconder. Me siento, como siempre a mi lado Lua está dispuesta a ayudar.
7.00 H. Estoy fumando un cigarro, llega Joan, el pages ( campesino), propietario de las tres yeguas que compartían campo con mis bestias. Enseguida me indica que me suba a su jeep y nos dirigimos carretera arriba dirección Ribes de Freser a Planotes. Empezamos a encontrar excrementos de nuestro ganado. Al cabo de 3 Kms nos encontramos con los Mossos de Esquadra ( Policía Nacional Catalana). El policía jefe está muy nervioso. Mientras yo me he calmado, y mi mente se vuelve fría. El primer hola del policía es “ el DNI, y os voy a denunciar, cogemos a los caballos y todos al cuartelillo”. Joan, el campesino, empieza a exclamar “¡ yo tengo 80 años, no puedo ir a prisión, que dirá mi mujer!, las piernas le tiemblan. Los dos policías siguen nerviosos, yo me mantengo al margen de la discusión y la situación, estoy calculando como atrapar a los equinos. Mientras el policía jefe va comentando que este tipo de imprudencias pueden causar la muerte de alguien. El rebaño de equinos ha estado desde las 5 de la madrugada corriendo por la carretera nacional. Hemos tenido mucha suerte, no han causado ningún accidente. Yo voy intentando calmar los ánimos de todos y además ya he conseguido que Ottawa reconozca mi voz y se quede parada en la carretera. Este hecho sorprende al policía y en ese momento me deja explicar mi versión de los hechos. Joan mientras sigue muy preocupado. Explico a la autoridad que los caballos estaban atados y en un campo cercado, y que estos han sido desatados y arriados por algún o algunos desconocidos, y que no ha estado una imprudencia por parte de nosotros. Empieza a escucharme. Le sugiero que lo más importante ahora es reducir y atar al rebaño, y trasladarlo al campo de donde han sido extraídos. Me da la razón. Todos se suben al coche, y yo solo tengo que reducir y arriar a los caballos. Cimarrón y Ottawa responden perfectamente a mis ordenes, y las tres yeguas nos siguen. Son 3 Kms corriendo por la carretera nacional que se me hacen interminables. Al llegar a nuestro destino los ánimos de todos se han calmado. Invito a la policía a comprobar las pruebas del delito y así demostrar que no ha sido una imprudencia. Para llegar al campo donde estaban los caballos hay una fuerte subida, el policía en jefe me dice “ si tengo que subir mucho más ya te creo”, yo le respondo que el en ningún momento me ha querido escuchar, que tiene mi DNI y que su obligación es comprobar los hechos y las pruebas, así que tiene que subir conmigo y cumplir con su obligación. Mi tono ha sido firme y contundente, yo ya estoy muy tranquilo he recuperado a mi familia. Llegamos al campo, las pruebas son evidentes, me retorna mi DNI, y descendemos. Joan sigue muy preocupado hasta que el policía nos pide disculpas y le devuelve el DNI. Todo vuelve ha la normalidad. Me fumo un cigarro. Pienso que esta ha sido una de las experiencias más duras y complicadas desde que inicie el viaje, pero que una vez más he conseguido dominar mi cuerpo y mente y solucionarlo. Esto me de nuevos ánimos, y sobre las diez inicio ya ruta hacia la Cerdanya. Es la etapa más larga, Ribes de Freser- Alp ( La Cerdanya) pasando por La Molina, 35 Kms.
Ottawa sigue perfectamente el paso y la carga va bien equilibrada. Hacia las 17.00 horas estoy legando a Alp. En La Molina la tramontana y el frío de la nieve nos ha castigado con fuerza. Físicamente estamos todos cada vez más fuertes.
En Alp conozco a un aficionado a los Quads que me acompaña por camino de montaña directamente a Hípica Prats, que el mismo me ha recomendado para dejar reposar a los animales.
Llego a la Hípica Prats, para poder dejar los animales en cuadras, tenemos que esperar que llegue Manel, ya que he preguntado a la gente del restaurante y todos me dicen que tengo que esperar a Manel.
Manel es el propietario, y por lo que se ve que todo pasa por sus manos. Mientras me tomo una cerveza con Pep, el del quad, con quien intercambiamos impresiones de rutas y se me ofrece para ayudarme a escoger la mejor para seguir mi camino hacia Irún.
¡por fin llega Manel!, que me ofrece toda clase de facilidades para el descanso de mi equipo y el mío propio. Pep me invita una noche a un hotel, dice que necesito un buen descanso y una buena ducha. ¡ Fantástico!.