1ª Etapa
12 de Abril del 2004
Hoy me levanto con un estado anímico muy bajo y todo el cuerpo dolorido. El tobillo sigue doliendo, me pasa por la mente abandonar. Es el último día de vacaciones de Semana Santa, en el refugio solo quedamos los animales, Jose y yo en medio de una inmensa naturaleza que me rodea. Esta misma naturaleza que me cobija y me da tanta vida, pero que al mismo tiempo me crea miedo e inseguridad. Una gran contradicción. Hablo del tema con Jose, el lleva años que rompió con la vida convencional. Me comenta que llevar tres animales es mucho trabajo para una sola persona. Hace dias que yo también lo pienso. Pero después de meses de entreno, y los últimos días en las cuales se han entregado en cuerpo y alma, se me hace difícil pensar en deshacerme de alguno de ellos. Ahora son mi familia.. Hemos formado un buen equipo, Cimarrón, ( el caballo): la fuerza. Ottawa : el transporte de carga, Lua, que ha decido no dormir conmigo es la vigilante, y yo me ocupo de la logística, caminos, agua, comida, hospedaje.